Review: MORTAL KOMBAT KOMPLETE EDITION Imprimir E-mail
Mortal Kombat: Komplete Edition

De: NetherRealm Studios (son los veteranos responsables de la serie Mortal Kombat y del reciente Injustice)
Nos lo trae: Warner Bros Interactive (ahora para PC después de pasar por Xbox 360, PlayStation 3 y PS Vita)
Género: Kombates mortales
Localización: Textos y voces en castellano

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Una victoria impecable

Si hay algo que desprende este nuevo Mortal Kombat que ahora se asoma por los entornos Windows (dos años después de aparecer en Xbox 360 y PS3) es un inconmensurable amor por parte de sus creadores hacia el concepto original del juego. Se hablaba de que iba a ser un “reboot” de la serie, un reinicio de aquella saga de lucha que comenzara allá por 1992 de la mano de la ya desaparecida Midway Games. Y en cierto modo lo es, solo que la siempre apasionada inventiva de Ed Boon ha relacionado de manera magistral los actos que dan pie a este juego con el fatídico final de Mortal Kombat Armageddon, donde un Raiden a punto de morir a manos de Shao Khan (y con todos los otros “kombatientes” mutilados en el campo de batalla) logra enviar una señal mental a su yo del pasado, justo cuando se iniciaba el primer torneo Mortal Kombat. Así, el poderoso dios del rayo, aún tratando de entender el significado de su propia llamada, tendrá la oportunidad de reparar el futuro reviviendo los hechos acaecidos en los tres primeros títulos de la serie.


Esta Komplete Edition es en sí la más redonda de todas las ediciones, arrastrando como no podría ser de otra manera el ya legendario modo historia que NetherRealm se ha encargado de elevar a la enésima potencia con su reciente Injustice: Gods Among Us, logrando con esas maneras tan cinematográficas un dinamismo digno de elogio, incrustando a la perfección las escenas no interactivas con los combates característicos del juego. El argumento no pretende ganar ningún Óscar, pero sin duda enganchará al usuario a poco que le atraiga el universo Mortal Kombat. Para la ocasión, las referencias a la saga son legión, otorgando muchísimos detalles hasta ahora ocultos, siendo testigos de primera mano con momentos tales como el nacimiento de Mileena (atención a la indumentaria que lleva en su primera aparición), la pérdida de los brazos de Jax (esta escena es muy, muy, muy gore) o el poder controlar a Cyrax antes de convertirse en un cyborg. En definitiva, un modo historia que es un jugoso regalo para todos los fans de Mortal Kombat.


Por supuesto, este Mortal Kombat Komplete Edition posee bastantes más opciones. Por ejemplo, está el modo Torneo, que viene a ser lo más parecido a la estructura arcade de toda la vida. Aquí, al contrario que en el modo historia, los daños de los personajes son visibles durante el combate, manifestándose en su desarrollo todo tipo de magulladuras, cortes y demás salvajadas. Otras variantes englobadas en el mismo modo nos ofrecen cosas tan interesantes como combates por equipos (donde los combos en pareja brillan con luz propia), curiosos desafíos de todo tipo (con una curva de dificultad que va desde lo ideal hasta lo verdaderamente odioso) y un pequeño puñado de minijuegos de fresco divertimento. Entre una cosa y otra, iremos consiguiendo monedas para invertir en “la kripta”, que regresa tan truculenta como siempre y con más extras que nunca.


Mentiríamos si no dijéramos que el estilo de juego que siempre ha ido definiendo a Mortal Kombat hasta ahora es del gusto de todos. A pesar de su continuo refinamiento, la saga creada por Ed Boon y John Tobias ha pecado de estar bastante alejada de los espontáneos conceptos de jugabilidad entusiasta (y a la vez tremendamente estudiada) de conocidos one vs one japoneses como Street Fighter o The King of Fighters. Esto es algo que el equipo de NetherRealm ha tratado de solventar de medio a medio con esta última entrega… y desde este humilde rincón puedo decir que lo han conseguido. Mortal Kombat, aún sin perder las señas de identidad marca de la casa, es un auténtico juegazo de lucha. Fuera y aparte de sus virtudes audiovisuales, como juego equilibrado y a la vez desafiante se porta a las mil maravillas, convirtiéndose así en un representante del género que puede gritar y bien alto su estatus de primer orden. El que esto suscribe se ha emocionado bastante al toparse de bruces con un peleón programa capaz de mantenerme enganchado frente a la máquina durante no pocas horas seguidas; y esto haciéndolo con los modos para un jugador, disfrutando cada enfrentamiento como si fuera el último.


Ayuda sobremanera un equilibrado plantel de personajes, repletos de potentes y accesibles combos capaces de convertir las peleas en una hermosa sinfonía de sangre y huesos rotos. Así, el manejo (cien por cien 2D) es excelente, propiciando muchísimas posibilidades a la par que se huye del cacao de técnicas implementadas en el ya veterano Mortal Kombat Deadly Alliance. Entre las innovaciones más impactantes a nivel jugable encontramos una barra que nos da tres estados en la lucha: donde el primero nos permite llevar a cabo un movimiento especial de bastante poder. Si nos lo ahorramos, podremos llegar al segundo estado, un breaker ciertamente útil para romper cualquier combo del enemigo. Por último, el tercer estado activa nuestro “ataque X”, una agresión brutal por nuestra parte que se verá representada en pantalla a todo detalle, rallos X incluidos mostrando cómo se rompen los huesos y los órganos.


Y es que Mortal Kombat no abandona su ya clásica violencia, volviendo por los viejos fueros después del impuesto suavizado visto en Injustice. Los citados ataques de rayos X son tan espectaculares como macabros, pero es que los famosísimos Fatalities en absoluto se quedan cortos… A buen seguro que provocarán tantas risas como rechazos. Pero ojo, que a mi parecer, la violencia de Mortal Kombat va más allá cuando nos fijamos en todo lo que acontece más allá del juego en sí. Basta con observar algunos de los escenarios del juego para ser testigos de auténticas carnicerías, que van desde ejércitos desmembrados hasta el siempre doloroso proceso de ver cómo un pobre esclavo recibe un calentito baño de ácido.


A pesar de que hemos hablado del agradecido equilibrio entre personajes y tal, cabe citar la dureza de algunas bestias pardas como Shao Kahn o Kintaro, auténticos quebraderos de cabeza para los jugadores más impacientes. Igualmente, a pesar de que Mortal Kombat posee una inteligencia artificial de lo más potable, no se libra de recurrir de vez en cuando a ciertas triquiñuelas que distan mucho de ser una IA que juega limpio. Son las consabidas reacciones inmediatas, de esas en las que el rival hace su movimiento de contraataque justo cuando terminamos de pulsar la última tecla de nuestra acción. Son situaciones en las que el jugador se queda constantemente vendido, y es un lastre que la serie Mortal Kombat lleva arrastrando desde sus inicios. Al menos se agradece el hecho de que esta nueva iteración sea mucho más benévola en este sentido, y únicamente abusa de ello en los niveles más altos de los modos Torneo y Desafío.


Pero para uso y abuso el que se le ha dado al Unreal Engine, amigos. Sorprende (y mucho) el que un motor tan dado a sustentar juegos de acción en primera o tercera persona sirva tan eficientemente de cara a mover un one vs one tan complejo como este Mortal Kombat. El resultado (y gracias al excelente equipo de diseñadores y grafistas de NetherRealm) es a todas luces espectacular, con grandes personajes detallados hasta lo indecible, repletos de efectos, magníficamente animados y con una animación facial sobresaliente (en el modo historia lo dejan claro, con actuaciones muy creíbles). Los escenarios tampoco van a la zaga, siendo fantástico el poder visitar algunos de los decorados clásicos (de los Mortal Kombat bidimensionales) recreados con todo lujo de detalle. Y lo mejor de todo: sesenta imágenes por segundo tan sólidas como una roca, aunque para ello será propicio el tener una buena máquina.


A nivel sonoro tampoco podemos quejarnos. Todo lo contrario: difícilmente encontrarás un plantel de fx tan poderoso y contundente como el de Mortal Kombat. Cualquier golpe, por pequeño que sea, es capaz de sonar como si soltáramos en la mesa un chuletón de cinco kilos. Y eso por no hablar de los crujidos de hueso y tal, escalofriantes a más no poder… como escalofriantes son las melodías compuestas por Dan Forden y su equipo, siendo muchas de ellas nuevas versiones de algunos temas clásicos de la saga. Otras tantas partituras originales rayan a un nivel altísimo, a pesar de verse en demasiadas ocasiones eclipsadas entre tanto golpe y tanto grito. Ah, y el asunto de las voces -dobladas al castellano en el modo historia-, que no están nada, pero que nada mal.


Konclusión

Un modo magnífico modo historia inusualmente largo para un juego de lucha (de cinco a seis horas), una alucinante cantidad de modos de juego, un apartado audiovisual de auténtico infarto… ¡ah, que se me olvidaba! También un online que augura muchas más horas de juego, a falta de que se apure un poquito los pequeños problemas de latencia con los que me he topado. Pecata minuta al lado de lo que es uno de los conglomerados tecno-lúdicos más bestias que he visto en estos últimos meses, dando forma a un Mortal Kombat que se torna rápidamente como el one vs one que Windows precisa para saciar su hambre de buenos juegos de peleas. Y para terminar, a modo de compensación por el tiempo pasado, esta versión PC incluye todos aquellos añadidos que llegaran en las versiones para consola en forma de DLC, pudiendo así jugar desde el principio con Kenshi, Rain, Skarlet o el mismísimo Fredy Krueger, además de contar con multitud de añadidos a la usanza de los trajes clásicos de la serie. Una gozada de juego que, aunque llegue dos años tarde, siempre será bien recibido allá por donde pase.



Por Spidey


JuegazoMáxima violencia

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