| Review: SSX |
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De: EA Canada (son los responsables de FIFA ) ![]() Una divertida patada en la boca de la Física Es evidente que no todos nacimos con las gónadas suficientes para practicar un deporte de riesgo con su correspondiente dosis de dolor. Todos esos flipados de la vida que aparecen por la televisión haciendo los dobles o triples saltos mortales se han comido una ración extra de suelo, cuando lo normal en los seres humanos es sentir bajo los pies el firme y tranquilo pavimento mientras se camina. Menos mal que siempre aparecen los videojuegos al rescate para proporcionarnos a nosotros, los humildes jugadores, una pequeña dosis de adrenalina sin la posibilidad de lesionarnos el morroplastio. Y es que no hay nada que mole más que la ropa para esquiar acuchillada por el viento frío de la montaña mientras se baja una pendiente de máxima dificultad. A eso es a lo que va precisamente el nuevo SSX, a fabricar las mayores vaciladas que uno se pueda marcarse mientras intenta no partirse la crisma.
Al igual que sus predecesores, la última entrega de la saga más nevada de los videojuegos es un insulto constante a las leyes de la física. Saltos imposibles, aumentos de velocidad sin medios de propulsión adecuados, piruetas altamente improbables y aterrizajes que en vez de proporcionar una sana cantidad de puntos deberían resultar en un aplastamiento de fémur, tibia y peroné. Pero por suerte nos encontramos en el universo SSX y ahí, todo es posible a la par que tremendamente divertido. Lo mejor de todo es que esta última entrega tiene un toque añadido de realidad, ya que las montañas a las que nos enfrentaremos no tendrán nombres tan simpáticos como “el fabricante de viudas” o “el colostomizador”, si no que se localizarán en cordilleras reales del planeta, tales como los bonitos Alpes o el cruel Himalaya.
La mecánica de la saga SSX poco a variado desde sus comienzos allá por el año 2000, y en esta iteración el jugador aprenderá el manejo del programa en menos de quince minutos, adelantando esto el comienzo de la diversión y de los cabreos. Un sencillo tutorial mostrará como hacer los diversos movimientos con la tabla, a usar los accesorios y a usar la función de rebobinado, útil cuando vamos de cabeza a un abismo y queremos dar marcha atrás a cambio de un buen montón de puntos. Todos los movimientos podrán ejecutarse en cualquier modo de juego. Si por ejemplo el jugador se decanta por el típico modo historia (World Tour), se llevará una grata sorpresa ya que cuenta con un pequeño argumento, no muy profundo y un tanto ingenuo, pero que sirve de hilo conductor para desbloquear las distintas regiones, a los diferentes riders, así como distintas ropas, tablas, accesorios y aprender a dominar el arte de los tricks.
Tres maneras de surfear la montaña SSX no es que sea un prodigio de la variedad, ya que solo tiene tres tipos de pruebas. El primero de ellos es el modo carrera típico, en el que hay que habrá que batirse con otros tres riders controlados por la máquina, intentando quedar como mucho tercero para superar el nivel y pasar a la siguiente carrera. El segundo tipo es la competición de tricks, donde habrá que hacer trucos a cascoporro para lograr la mayor cantidad de puntos posibles. Cuantos más mortales hacia atrás y adelante agarrando la tabla de una manera u otra, mayor cantidad de puntos obtendremos (repetir la misma pirueta una y otra vez da muchos menos puntos). Quizá este sea el modo más divertido, ya que no existe la presión de adelantar a los contricantes, solo hay que localizar una rampa, ganar velocidad y hacer la cabriola más espectacular combinando diferentes tipos de movimientos. En estos dos tipos de carreras de carreras la optimización del personaje es fundamental, ya que se podrán comprar diferentes tipos de tablas y accesorios que potenciarán parámetros como la velocidad, el turbo o la habilidad para hacer tricks y así facilitar la victoria o hacer más humillante la derrota.
El tercer tipo de carrera es el llamado Descenso Letal, dónde nos enfrentaremos contra la montaña más puñetera de toda la cordillera, pudiendo palmarla en el intento. Cada descenso letal pondrá a prueba a un rider distinto haciendo falta un accesorio específico para cada pico. Por ejemplo, en cierta montaña que esta plagada de árboles y rocas es necesario equiparse una buena armadura por si resulta que un tronco con mala leche se cruza en la trayectoria craneal del rider. En otro tipo habrá abismos tan anchos que habrá que desplegar un traje de vuelo para no precipitarse al vacío y besar con fuerza el pedregoso suelo. Son nueve en total y más de uno se hará complicado por la cantidad de sorpresas inesperadas que ofrecerá cada recorrido, como un alud aleatorio o una grieta muy bien disimulada. Al final de cada lid y dependiendo de la actuación ganaremos una determinada cantidad de créditos que podremos canjear por ropitas, tablas y accesorios para hacer de nuestro rider todo un conquistador montañoso.
Todo el mundo es el enemigo a batir La lógica aplastante nos dice que un juego del tipo SSX debería tener un multijugador en el que uno se pudiese sentar tranquilamente con un compañero para humillarlo vilmente gracias a la destreza manejando la tabla. Esto no es del todo así, ya que la vertiente online de este título sigue el esquema del Autolog visto en las últimas entregas de Need for Speed, sólo que en este caso se llama Ridernet. Una suerte de red social en la que se comparten los logros, tiempos e insignias desbloqueadas.
Lo malo de este tipo de multijugador es que, si se tiene pocos amigos en la consola, mal se va para intentar batir sus marcas. Por suerte, en el modo Eventos Globales podremos competir contra los fantasmas de gente de todo el globo que intenta batir la mejor marca, dando esto lugar a una mayor tasa de enfados, ya que siempre habrá alguien que supere en veinte segundos tu mejor tiempo (servidor puede asegurarlo).
Conclusión A pesar de que gráficamente no es nada del otro mundo y que podrían haberlo hecho un poco mejor, es un detalle sin importancia al lado de la cantidad de horas de diversión que proporciona SSX. Un modo historia divertido que servirá para pulir nuestras habilidades al máximo. El modo exploración con ciento cincuenta y tres medallas a conseguir. Y por último, si uno tiene el valor y la habilidad suficiente de intentar proclamarse rey de la montaña puede hacerlo en el modo Eventos Globales. Tal cantidad de de carreras y retos a superar hacen de SSX un título muy disfrutable, que agradará tantos a los veteranos de la saga como a los recién llegados al mundo del snowboard consolero.
Por Neo Von
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