| Escrito por Afro Percal | |||
| Martes, 05 de Mayo de 2009 01:00 | |||
![]() De: Ska Studios ![]() Lavar platos requiere los reflejos de un ninja… “La fuerza de un samurái, la voluntad de un guerrero…” Con esta peculiar reflexión empieza la sangrienta venganza del oscuro protagonista de este juego. ‘El Lavaplatos’ le llaman… y no en vano: cuando vivía, se dedicaba a ello de forma profesional. ¿Y qué se puede esperar de un sujeto que dice haber adquirido un arte innato para el asesinato sustituyendo a un electrodoméstico en el noble arte de inmacular la vajilla? Os podéis hacer una idea. Y es que su vida no ha sido fácil, máxime cuando le ha tocado vivir en una época donde los cyborgs están a la orden del día, y se presentan como la nueva raza dominante en un mundo incierto. ![]() Si he dicho antes “cuando vivía” obviamente es porque ‘el Lavaplatos’ es un muerto viviente. No se lo explica ni él, pero después de haber sido despojado literalmente de su corazón, su cuerpo sigue moviéndose como evitando pudrirse en la tumba. Esto desde luego que no es una buena noticia para el movimiento de asimilación cyborg, secta que tiene como fin mecanizar a la humanidad. Este breve prólogo no es sino el principio de una impactante historia de venganza llena de revelaciones. ![]() Lloviendo sangre El popular tema de Slayer, “Raining Blood”, le vendría de perlas a la estética del título, llena de sangre y acordes de guitarra eléctrica. Se ha utilizado un motor gráfico muy estilizado que no tiene nada que envidiar al arte mostrado en Braid y que, al mismo tiempo, no repara en mostrarnos la encarnizada violencia que deja atrás el alma vengativa de nuestro protagonista. Tonos pálidos para los escenarios, personajes de cómic y litros de líquido rojo que salpican las paredes y la pantalla de nuestro televisor mientras se nos narra la historia en viñetas a lo Max Payne; un juego con muchísimo estilo, vamos. Todo este arte gráfico está sabiamente fusionado con la épica y macarra banda sonora no apta para cardiacos. ![]() Las culpables de todo este desgarrador festival son sin lugar a dudas las armas que vamos consiguiendo durante la historia. Estas brillan mucho más por su variedad que por su cantidad; cinco en total son más que suficientes gracias a la disparidad entre ellas tanto en lo estético como en lo jugable. Olvidaros de utilizar la misma táctica contra el mismo tipo de enemigo con un arma distinta, cada una requiere de cierto conocimiento y rutina de juego. Por ejemplo, podremos dominar a la perfección la motosierra, pero cuando consigamos el arsenal (combinación de ametralladora y escopeta recortada) cambiará radicalmente la perspectiva de la acción. Esto le otorga una enorme variedad al título, como pocos consiguen en el asiduamente monótono género que toca. Luego también existe la posibilidad de fatalizar al enemigo, pero en este título algo que suele ser meramente fardón se presenta de vital importancia teniendo en cuenta que al acabar con su vida de forma brutal recibiremos una compensación directamente sobre la barra de energía. ![]() Si todo lo dicho no fuera suficiente para otorgarle personalidad al producto, cuando presenciemos un auténtico concierto de heavy metal a manos de nuestro particular asesino lavaplatos no daremos crédito a lo que vemos. Por las fases hay escondidas guitarras eléctricas con sus respectivos amplificadores que hacen las veces de divertidos minijuegos musicales. Tendremos que ir tocando los botones correspondientes a ritmo de la cañera música si queremos conseguir los valiosos objetos necesarios para mejorar al protagonista… ¡larga vida al Metal! ![]() Gameplay de los noventa Y es que Dishwasher goza de una jugabilidad frenética y dinámica como resultado de alguien que ha entendido a la perfección el concepto del más puro de los beat´em ups. Los combos son tan fáciles de ejecutar como efectivos y vistosos. Con la simple combinación de stick y un botón para el ataque os podría sorprender la cantidad de combos distintos que se pueden llegar a realizar con resultados tan distintos como romper la guardia o encadenar un combo aéreo. También se dispone de un segundo botón para el ataque fuerte que en consonancia con el mencionado antes duplica las combinaciones posibles. Pero si las armas ya son por naturaleza diferentes entre sí, lo que le da un toque aún más especial a la espada principal es la posibilidad de esquivar cualquier ataque sin riesgo alguno de recibir daños. Con el resto dispondremos de una voltereta como movimiento evasivo, pero con esta nos desplazaremos a nuestro antojo de forma ilimitada por cualquier flanco de la pantalla dejando un rastro negro detrás nuestra pudiendo aparecer al lado del enemigo aunque este esté suspendido en el aire. A decir verdad, también existe otra arma con una característica de lo más curiosa… pero eso dejaremos que lo descubráis por vuestra cuenta. ![]() Si la decisión de elegir arma se torna tan necesaria es porque el título que nos ocupa supone todo un reto desde la dificultad normal. Los enemigos nos atacan en manadas, y los hay de todo tipo: espadachines, pistoleros, militares con gran arsenal explosivo… Y la combinación de algunos de ellos supone que a cada una de las zonas haya que dedicarle toda nuestra pericia. En todo momento da la sensación de que ellos tienen las mismas narices o más que nosotros para vencernos. Lo que también habrá que administrar cautelosamente son las magias, devastadoras y limitadísimas, por lo que su uso os sacará de más de una emergencia. ![]() Punto y a parte merecen los final bosses. Los hay fáciles, todo hay que decirlo, pero la gran mayoría requieren de la mítica convivencia para aprendernos sus rutinas y descubrir qué arma le entra mejor. Si hay algo en lo que todos coinciden es en la injusta cantidad de daño que inflingen… ¡bienvenidos a principios de los noventa!. La época donde no había cabida para el jugador ocasional, tenías que estar muy ido de la olla (o tener mucho tiempo libre) para soportar la carga psicológica de volver a empezar un nivel desde cero; por lo menos ahora no hay que empezar el juego de nuevo… Por supuesto que, a partir de la dificultad Ninja, la cosa se sale de madre. No obstante, se puede ir mejorando al avatar gracias a la tienda de Halper Bot, tanto la barra de energía y magia como las mismas armas. Aquí también se nos ofrecen ayudas mediante recargas de vida, más intentos para la misma fase, etc… invirtiendo la moneda de cambio que sueltan nuestros rivales al morir. ![]() Un juego de los que ya no se hacen Puedo decir con propiedad que Dishwasher, The Dead Samurai supera en muchos aspectos a otros títulos del género con una producción infinitamente superior, como los recientes Afro Samurai, Ninja Blade o Mad World, siendo este último el que más se le parece en concepto e intenciones. Todo sea quizás por haber sabido implementar suficientes alicientes como para evitar que caigamos en la monotonía, y eso no sólo es indispensable en una pareja, sino también en la estrecha relación que mantienen jugador y videojuego. Digamos que si el resto de beat´em ups mencionados representan una relación de pareja que se va deteriorando por culpa de la rutina, el título de Ska Studios consigue enamorarnos poco a poco hasta volvernos locos, por lo que la relación se va refrescando con cada nuevo detalle que descubrimos en él. ![]() Por si las catorce fases del modo historia se nos hicieran cortas (cosa improbable dada la dificultad), aún nos quedarían vírgenes un puñado de modos: cooperativo, arcade, survival con tablas de clasificación… así que hay juego para rato, por no hablar de que existen tres niveles de dificultad superiores al modo normal… casi nada. Así que los que gusten de un título frenético y desafiante con un apartado visual y sonoro tan impecable como original, que sepan que aquí tienen uno de los grandes imprescindibles; de lo mejorcito que puede parir una descarga. Palabras mayores. ![]() AFRO PERCAL otorga a THE DISHWASHER, DEAD SAMURAI un 8,5 - Macarrada al plato -
¡Haz cliq aquí para hacer un comentario acerca del juego o de la review!
|
|||
| Última actualización el Martes, 05 de Mayo de 2009 00:36 |






















